FINCA BARÚ BLACK MOUNTAIN

En 2010 tuvimos la suerte de poder comprar la finca Barú Black Mountain en Panamá. De ahí surgió nuestra devoción por el café y fue el comienzo de la aventura de seleccionar, tostar y distribuir los mejores cafés del mundo. 

 

El Origen, Situación y Biodiversidad

Empezando a nivel del mar y elevándose hasta los 3.800m, el Parque Nacional La Amistad alberga la Cordillera de Talamanca que, – con bosques vírgenes y una biodiversidad asombrosa, – acaba en su lado oriente en el punto más alto de Panamá, el Volcán Barú. Esta majestuosa montaña, que vista desde nuestra finca adquiere una tonalidad negra por la tierra volcánica que la cubre, ha inspirado el nombre de nuestro café.

 

 

 

 

 

Situada al oeste del Volcán Barú, nuestra finca se encuentra en la zona Altos del Colorado a medio camino entre los pueblos de Volcán y Rio Sereno. Invadido al norte por selva virgen y delimitada en el sur por el Río Colorado, goza de una ubicación privilegiada. Árboles centenarios como techo, múltiples arroyos junto con un fenómeno climatológico único de la zona y un suelo lleno de minerales crean un entorno ideal para nuestras plantas de café.

 

El Cultivo

El cultivo de nuestra finca es atendido por nuestros compañeros de la etnia Ngöbé, gente con una larga tradición en trabajos relacionados con el café. Hemos creado hogares para varias familias de esta etnia quienes viven con nosotros ya más de 6 años. La finca Barú Black Mountain ha podido dar la bienvenida a 6 nuevos miembros en los últimos 5 años. Todos ellos cuentan, junto con sus familias, de seguro médico, transporte y apoyo pedagógico las 24 horas al día.

 

 

 

La época de cosecha abarca desde octubre hasta finales de febrero, y es llevada a cabo por método manual – “picking”. Después de una primera preselección los granos pasan por nuestro propio beneficio donde empleamos el método semi lavado (semi-wash) para el procesado de las cerezas cosechadas. Para tal efecto usamos el agua de una fuente que nace en el corazón de nuestra finca optimizando, si cabe, más aún el consumo de este bien preciado.

Controlando muy bien los tiempos, sin permitir que los granos fermenten, conseguimos el característico dulzor de nuestro café en taza. Las condiciones climatológicas, principalmente húmedas, exigen el secado a máquina de la mayor parte de nuestro café, después del cual se guarda meticulosamente en las bodegas de la finca.

Así, la situación geográfica junto con las manos expertas de gente local y la pasión empleada en cada uno de los procesos relacionados con nuestro café han resultado en producir un café equilibrado y de gran complejidad aromática.

Abrir chat
1
Hola 👋
¿En qué podemos ayudarte?