¿No sabes cuál elegir?

¡Te ayudamos!

Cuerpo
Procedencia
Sabores

Comprar el mejor café orgánico

¿Compras café todos los meses? Suscríbete a la Liga de los Cafés Extraordinarios

Mostrando todos los resultados 5

El café orgánico: delicioso y natural

En los últimos años, cada vez más gente ha empezado a concienciarse acerca del consumo ético, sostenible y responsable. Por eso, como amantes de lo bueno, ¡el café orgánico no podía quedarse fuera! Este tipo de café está ganando mucha popularidad, haciendo que cada vez más gente se interese por él.

El café orgánico es un producto que necesita mucho trabajo en cuanto a cultivo y producción, por lo que podemos catalogarlo como un producto premium, con una calidad excepcional y, sobre todo, con un sabor tan especial, distinto y delicioso, que te enamorarás al instante. Además, es respetuoso con el medio ambiente, por lo que es el combo perfecto entre exquisitez y conciencia social.

Características que debe tener un buen café orgánico

El café orgánico puede tener denominación de origen, pero eso no quiere decir que todo el café de origen sea orgánico. Este tipo de cultivos suelen tratarse de manera natural y artesanal, pero solo aquellos que están certificados como café orgánico pueden presumir de serlo.

Este sería el caso de nuestro café de origen Dambi Uddo, uno de los favoritísimos, debido a su intenso sabor a fresa silvestre y manteca de cacao. En este tipo de café, encontramos unas características muy concretas durante su proceso de fabricación que, sin duda, hacen de este café algo único y especial.

Su cultivo

Este tipo de café necesita cultivarse en zonas donde haya abundante sombra y, normalmente, acompañado de otro tipo de plantas y árboles frutales. Con ello, no solo se consigue ayudar a que las condiciones y fertilidad del suelo sean mejores, sino que, este tipo de plantas, ayudan a regular la humedad ambiental, creando un microclima adecuado para el cultivo. De este modo, se pueden tratar los recursos disponibles de una forma sostenible, consiguiendo un cultivo de gran calidad.

Asimismo, esta forma de cultivar el café ayuda al medio ambiente, no solo porque aumente la biodiversidad que pueda haber en la zona, sino porque, a su vez, lucha contra el cambio climático y no utiliza fertilizantes químicos ni pesticidas, por lo que las sustancias químicas no dañan el suelo, la fauna ni la flora del lugar. En este caso, los nutrientes que absorben los cafetos son, única y exclusivamente, del suelo en el que están cultivados.

Este tipo de café es muy escaso, si lo comparamos con otros tipos de cultivos. Esto se debe a que la cosecha bajo sombra afecta, de manera significativa, al crecimiento de los granos, haciendo que tarde hasta tres años en comenzar a dar frutos. No es hasta el cuarto cuando alcanza su plena producción. Es entre los meses de marzo y octubre cuando los cafetos están en su punto más óptimo para ser recolectados, encontrándonos granos maduros listos para ser secados y, posteriormente, tostados.

Su producción

Desde el momento en el que son recogidos los granos de café, empieza su proceso de transformación. Esto se hace para poder garantizar y conservar la máxima calidad, manteniendo intactas todas sus características. En este punto, el proceso más importante que debemos tener en cuenta es el secado, ya que de él depende que los granos de café tengan un color uniforme. Solo los mejores granos son seleccionados para el proceso de tostado.

Por otro lado, su producción requiere una mayor mano de obra, ya que, tanto en su cultivo como en su producción, se hace de manera artesanal, teniendo que elaborar todo el proceso manualmente. Por ello, para poder compensar los gastos de producción y su elaboración a pequeña escala, su precio suele ser mayor respecto a otro tipo de café, aunque lo compensa con su maravilloso sabor.

Sus propiedades

Gracias a la forma tan particular y tradicional de cultivarse, los granos de café orgánico tienen unas propiedades mucho mejores que la de un café convencional. Este tipo de café nos aporta una cantidad de vitaminas, minerales y antioxidantes mucho mayor que cualquier otro tipo de esta sustancia. En alguna ocasión, ha llegado a mencionarse que se puede hasta saborear la diferencia.

Su certificación

En este punto, es importante tener en cuenta que no todos los cafés que dicen ser orgánicos están certificados y, por ello, es imprescindible que, a la hora de comprar un café de este tipo, venga siempre con su correspondiente etiquetado. Esta etiqueta nace para dar la seguridad que el consumidor necesita para garantizar un café de calidad que cumpla con lo establecido para poder obtener esta denominación.

Para poder certificar un café como “café orgánico”, es necesario acreditar el método de fertilización, control de plagas y el método de cultivo utilizado. ¡Un proceso muy completo!

¿Todavía tienes dudas? Si estás empezando a cambiar tus hábitos de consumo por unos más respetuosos con el medio ambiente, pero eres un amante incansable del café, no te preocupes. ¡No es incompatible! En el café orgánico encontrarás todo aquello que andas buscando: sabor, aroma y una agradable sensación de bienestar. ¡El pack perfecto!